Seguridad en el uso de prensas
(Power Press Safety)

 

Una prensa motorizada presenta un peligro serio a su operador. Las lesiones en prensas motorizadas pueden resultar en amputación de dedos, manos o brazos y también ocasionar otras lesiones que resulten en la incapacidad física. Los resguardos apropiados, el entrenamiento del personal, el buen mantenimiento de la prensa y las inspecciones son vitales para evitar accidentes.

Una prensa motorizada se puede usar en más de un sistema de producción, y pueden existir varias maneras de resguardar cada sistema. Para los operadores, el mayor peligro existe en el momento en que introduce el material, cuando lo sujeta o cuando lo extrae con las manos. Los resguardos están diseñados para evitar que el operador u otros trabajadores coloquen sus manos o cualquier otra parte del cuerpo de manera que entren en contacto con partes móviles peligrosas de la prensa. Los operadores nunca deben quitar ni modificar los resguardos.

Una prensa motorizada se puede hacer segura, pero sólo el operador puede evitar lesiones por mal uso de los resguardos. Es obligatorio que los operadores de prensas reciban un mínimo de ocho horas de entrenamiento en el trabajo, bajo supervisión, antes de que se le asigne a operar una prensa. Los operadores de equipos complejos pueden requerir dos semanas o más de entrenamiento antes de que puedan operar el equipo por sí solos. Las personas que trabajen con equipos que inician su funcionamiento por dispositivos sensores de piezas, están obligadas a recibir entrenamiento por lo menos anualmente.

Los operadores de prensas tienen la obligación de saber cómo usar los controles de la prensa, donde están las partes móviles y los puntos en que pueden quedarle atrapadas las extremidades, y dónde están ubicados los dispositivos de seguridad. Se debe entrenar a los operadores en los procedimientos de bloqueo de la maquinaria, su lubricación, cómo extraer partes que se hayan atorado en la prensa, y saber a quién deben reportar cualquier problema. El entrenamiento también debe incluir por qué, cuándo y cómo usar los equipos de protección personal.

Los supervisores deben entender todos los peligros asociados con las prensas motorizadas, cómo operan los resguardos y cómo ajustarlos. Deben verificar los ajustes y asegurar que cada operador haya sido entrenado adecuadamente. Los supervisores deben inspeccionar visualmente cada prensa al comienzo del turno de trabajo o siempre que un operador nuevo entre a trabajar. Se debe inspeccionar cada prensa semanalmente para asegurar que todas sus funciones están operando correctamente; y periódicamente se debe someter a una inspección a fondo.